Los 7 pecados capitales en los perfiles de Twitter

Imagen de pecados en Twitter
Hoy, lunes, día de ponerme manos a la obra con el post semanal he sido víctima de la mayor de las perezas. Será el calor que hace o que el fin de semana ha sido movidito, pero reconozco que se me han pegado las sábanas en el cerebro y me ha costado enfrentarme al folio en blanco como nunca.
Y, al darme cuenta de la pereza que me ha invadido momentáneamente, he descubierto también que llevo varios días sin hacerle mucho caso a mi perfil de Twitter. Así que he entrado en la red de los 140 caracteres y, entre los retuits, los insultos a unos y otros, fotos de “underboobs” y la pereza que me ha impedido publicar con asiduidad, me han venido de golpe y porrazo los siete pecados capitales perfectamente dibujados en los comportamientos twitteros.
Uno por uno os presento los siete pecados capitales que podemos detectar en los perfiles y en nuestro comportamiento a la hora de utilizar esta red social. Pasa y averigua cuál es pecado capital que predomina en tu cuenta de Twitter. 

 

Los 7 pecados capitales en los perfiles de Twitter:

 

1. La soberbia

Como en la vida, en Twitter es el mayor de los pecados: la vanidad es en muchos casos el motor de las redes sociales. Seamos sinceros, a nadie nos amarga un dulce y que nos digan cosas bonitas vía mención nos hace una ilusión especial. Así que hacemos favorito y retuiteamos esos halagos con una energía y unas ganas que ya quisiéramos tener para otras cosas de nuestro día a día. Y es que hay pocas cosas que nos den más subidón que encontrarte con un buen piropo twittero…

 

2. La avaricia

La avaricia nos invade en Twitter cuando nos comemos la cabeza con nuestro número de seguidores: nunca nos parece que sean suficientes y siempre queremos más. Que tengo 100, ahora a por los 200; que son mil, podrían ser dos mil. Y así constantemente: queremos más y más seguidores y, para ello, algunos realizan técnicas de dudoso gusto. Así que relax y tuit a tuit, con buen contenido y constancia, aumentaremos el número de seguidores de forma natural. Si quieres consejos sobre cómo aumentar tus followers, no te pierdas este post. 

 

3. La envidia

Hum ¿por qué retuitean y siguen a ese otro perfil en lugar de al mío?¿Por qué ese usuario tiene tantos seguidores y yo no? ¿Por qué esa frase hilarante ha calado y mi gracieta no la ha retuiteado nadie? Miramos y remiramos las cuentas ajenas para, en muchos casos frustrarnos. Mejor ser felices con nuestro número de followers, nuestros RT y nuestros favoritos y no compararnos con nadie. O si lo hacemos, que sea para mejorar, no para entristecernos.

 

4. La ira

¿Alguna vez has tuiteado enfadado y te has arrepentido al poco tiempo de lo que has escrito? Pararnos a pensar las consecuencias que puede tener un tuit escrito en caliente es una de las reglas de oro de Twitter. Nunca escribas alterado, cabreado, enfadado, con rabia o ira… normalmente nos solemos arrepentir y en ocasiones es demasiado tarde. Y si no que se lo digan a algunos personajes públicos cuando, después de soltar un improperio tuitero, han tenido que pedir perdón.

 

5. La lujuria

Cada vez los timelines de Twitter están más llenos de imágenes sexuales. En mi cuenta inexplicablemente me aparecen de cuando en cuando selfies eróticos o fotografías explícitas que no se sabe de dónde vienen. Está claro que el sexo vende, pero a mí, personalmente no me gustan este tipo de sorpresas en mi timeline.

 

6. La gula

Gastronomía creativa, paellas gigantes, pinchos y cervezas, bocadillos que se salen del plato, aperitivos en una terraza frente al mar…. En Twitter somos especialmente exhibicionistas con lo que comemos. Llamarlo gula es excesivo, pero no quería dejar de hacer alusión a las imágenes de comida que hacemos y compartimos a diestro y siniestro en nuestras redes sociales, provocando en muchos casos la envidia (otra vez el pecado capital) de los followers.

 

7. La pereza

Y acabo con el pecado capital con el que he empezado el post: la pereza. Todos tenemos esos días (a veces unos pocos, otras varias semanas) en los que no nos apetece compartir nada en Twitter y abandonamos a su suerte a nuestro perfil. Lo normal es que eso se pase y a los pocos días volvamos a querer compartir contenido con nuestros followers.

 

Si tuviera que quedarme con uno sólo que más defina mi perfil, elegiría la pereza como principal pecado capital de mi cuenta de Twitter. Y ya que estamos con confesiones… ¿tú, con qué pecado capital identificas más tu perfil de Twitter?
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